La imagen de una marioneta cortándo los vinculos con su creador. Un espectáculo que toca las fibras mas delicadas localizadas entre la magia de la libertad y la negacióm de una vida manipulada. ¿Qué les parece a ustedes?
2 comentarios
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Almadeguerrero
20 jun 2008 | 08:46 AM
Es tremendo el espectáculo, me da la sensación de un ser que eleva su nivel de conciencia y rompe con los condicionamientos habituales de los otros seres... esos que llamamos "ser humano"... o mejor, ser "persona". Y superar esas limitaciones nos convierte en otra cosa, otro tipo de ser que tiene que aprender en ese terreno nuevo a manejarse con mayor libertad y sin ataduras previstas.
Sí, libertad que no se ata al hombre ni a Dios alguno...
Interesantísimo.
Enrique
26 jun 2008 | 04:54 PM
La libertad encuentra entre sus especies más semejantes a la verdad. Así como ésta, sólo puede ser mágica o ficcional. El proceso de su creación, producción o demarcación específica arruina desde luego su vivencia. Así son los mitos, narraciones básicas de configuración lógica, de orden de pensamiento; si los iluminas completamente y no hay a tu percepción un solo campo de oscuridad, se te pierde su belleza y atractivo. Es posible pues trastocar la vivencia de la verdad en una vivencia del error, un espanto o un escándalo, a saber, la inhibición estética existe como riesgo para toda verdad. ¿Quién es entonces verdaderamente libre? Sólo el errante invisible.