Ninguna acción debe carecer de perspectiva, mientras persiga.

La exploración se perfila y matiza su horizonte con faros de luz; se religa al misterio, a las expectativas y las posibilidades que maduran a los viajeros.

Los puertos se visten de gala. La bienvenida es exagerada (¿qué mejor momento para excederse?).

La fiesta termina. Sillas vacías y resaca de desvelo.

Olvidaron el motivo del festejo. Volvieron a vaciar los conceptos.

Más viajes. Puertos nuevos. Más fiestas, desvelos y olvido de anhelos.