Mircea Eliade dice que las «historias falsas» pueden contarse en cualquier momento y en cualquier sitio. Los <<mitos>>, empero, se recitan durante un lapso de tiempo sagrado (generalmente durante el otoño o invierno, y unicamente de noche). 

De Noche...

Entonces, podemos decir que desmitificar es convertir lo que se cree sagrado en una historia falsa. No dudo que sea un ejercicio favorable para nuestra sapiencia solipsista dejar atrás lo que otros creen para convertir nuestra propia historia en la <<verdadera>>. Desmitificamos para arrojar mitos que llevan nuestro nombre, donde la genesís de nuestros actos, del mundo, de los animales y las plantas, se justifican sin dioses estorbosos, con clara conciencia de negación divina, pero con aceptación historica.

Volver atrás y mitificar lo ya desmitificado, eso que se dejó de creer, aún sin quererlo, no es posible. Pero, sólo hoy, como ejercicio de ocio, cuando debo terminar un ensayo en pocas horas para la escuela, reflexionemos en nuestras "historias falsas" por un momento y recordemos lo comodines que eramos entonces, lo magico-religiosos que alguna vez fuimos.

De  madrugada...