Pensamiento y poesía ¿Es posible que se puedan trabar en una sola forma expresiva? La lucha histórica de la filosofía occidental y la poesía se genera en la república platónica cuyo imperio racional condenaba a la "indiscreta y rebelde" poesía. El filósofo, al ser búsqueda y requerimiento metodológico, es un "querer ser". El poeta, en cambio, está en él mismo, en su "ser concreto". Más allá de la definición de cada una, se halla la necesidad de encontrar la unión de los dos extremos de la palabra.
"En el principio era el verbo", este logos creador queda situado entonces más allá del hombre y la naturaleza. Es, en palabras de Zambrano, el principio más allá de todo lo principiado". Esta autora española visualiza el esfuerzo filosófico como la captura de algo que no se tiene, pero se necesita. Mediante el mito de la caverna (pasaje del libro VII de la República) se denota la violencia de aquél que rompe sus cadenas admirándose de otro mundo que, al parecer, posteriormente negará también para sumergirse en nuevas regiones que le hagan romper con su "naciente éxtasis" buscando aguas más verdaderas. Pero no todos eligieron la violencia de la verdad trabajosa ni se aferraron a trasuntos ideales. Los poetas se aferraron a las cosas. La idea es, para ellos, un simple encuentro con lo inmediato que, en cierto modo, ya tienen dentro de sí. La poesía es, entonces, un tener ya la cosa, a diferencia de la filosofía que la busca violentamente en el abandono y la renuncia. El poeta no renuncia por que tiene aquello que sus sentidos, sus sueños y fantasmas le posibilitan un mundo abierto, mientras que la filosofía canaliza un orden y principio establecido en el mundo.
La claridad y seguridad en el camino filosófico ha conquistado las ideas de verdad y absolutez. La violencia por la verdad lleva, sin embargo, a una verdad más allá de la filosofía al considerar ésta como una "preparación para la muerte" cuya verdad sólo puede ser revelada por la belleza de la poesía: "La filosofía se resuelve a ser razón que capta el ser, ser que expresado en el logos nos muestra la verdad. [...] La poesía nació para ser la sal de la tierra y grandes regiones de la tierra no la reciben todavía. La verdad quieta, hermética, aún no la recibe. (M. Zambrano, Filosofía y Poesía. 2003 Pág. 25)

Espero con gusto las siguiente(s) parte(s) acerca de este apasionante tema.
fantástica Zambrano y su exaltación de la vida... no obstante la razón poética tiene facciones que me parecen un tanto relativas, será por mi extrema ideología racionalista cartesiana. buen blog!